La tregua en la calle salta en mil pedazos tras 17 muertes violentas en Perú.

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  • DANIEL LOZANO

La tensión volvió tras las Navidades. Los principales enfrentamientos tuvieron lugar en Puno, donde han muerto una docena de personas, con casi 40 heridos civiles y 23 policías.

La tregua de Navidad ha saltado hecha añicos tras los enfrentamientos violentos en Puno, que se han cobrado la vida de al menos 17 personas, con casi 40 heridos civiles y 23 policías, según fuentes sanitarias de la provincia de San Carlos. De momento, la Defensoría del Pueblo ha confirmado oficialmente el fallecimiento de nueve jóvenes durante el intento de toma del aeropuerto de Juliaca, muy cercana al lago Titicaca.

Peru estallido social 2023

En la morgue confirmaron que todos ellos presentaban heridas producidas por armas de fuego, entre perdigones y proyectiles. Entre ellos se encuentran una joven de 17 años y uno de los médicos que atendía a los heridos en las cercanías del aeropuerto.

Antes de la batalla campal y de la brutal represión de policías y militares, hasta Juliaca se desplazaron cientos de campesinos aymaras, llegados de otros puntos de la región en caravanas interminables. Los protestantes reclamaban el cierre del Congreso, la destitución de la presidenta y la celebración de nuevas elecciones, programadas para 2024 pero que se intenta adelantar incluso para el próximo octubre.

Las protestas se retomaron a cámara lenta el pasado día 4 pero no ha sido hasta hoy cuando han recobrado el mismo vigor que antes de Navidad, cuando consiguieron poner al nuevo gobierno de Dina Boluarte entre la espada y la pared. El paro nacional fue seguido masivamente en las regiones sureñas de los Andes.

«Expresamos profunda preocupación por la escalada de violencia en Perú. Urge adoptar medidas para prevenir más violencia y asegurar el respeto de los derechos humanos en el marco de manifestaciones políticas», reaccionó el Alto Comisionado para los Derechos Humanos de Naciones Unidas en el Perú.

Horas antes de la tragedia del Juliaca, la propia Defensoría había denunciado la muerte de un bebé recién nacido que era trasladado en ambulancia a un hospital regional. El bloqueo de las vías retrasó los cuidados médicos especiales, lo que a la postre le quitó la vida.

De esta forma, el número total de víctimas mortales desde el inicio de las protestas en el sur de los Andes se sitúa en torno a cuarenta. El fallido golpe de Estado de Pedro Castillo y su posterior encarcelamiento desencadenó este estallido político y social, empujado por dirigentes de la izquierda radical pero con el caldo de cultivo de décadas de olvido en Puno, Arequipa, Cusco, Apurímac y Ayacucho, esta última la tierra bañada en sangre por Sendero Luminoso y el ejército del dictador Alberto Fujimori.

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