La judoca Rafaela Silva -“Aunque un sueño demore, se puede conseguir.Aquí está la medalla”

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La judoca, que creció en una favela, se convirtió en un símbolo tras demostrar que no existen las limitaciones.
 Rafaela Silva no olvidó sus orígenes. “Nací en una comunidad que no me permitía plantearme muchos objetivos en la vida. Soy de Ciudad de Dios”.
Rafaela Silva tiene 24 años y venció este lunes a la representante de Mongolia,  Dorjsürengiin Sumiya.

| Foto: EFE

Rafaela Silva tiene 24 años y venció este lunes a la representante de Mongolia, Dorjsürengiin Sumiya.

La judoca Rafaela Silva otorgó a Brasil la primera medalla de oro de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, y su triunfo se convirtió en un hecho emblemático por ser mujer, afrodescendiente y criada en la favela “Ciudad de Dios”.

Silva derrotó a la representante de Mongolia, Dorjsürengiin Sumiya, en la categoría de 57 kilos. La ganadora debutó en una Olimpiada en Londres 2012, pero fue descalificada por un golpe ilegal, cuando inició su ataque contra la húngara Hedvig Karakas con una patada en la pierna.

En esa oportunidad Silva recibió insultos racistas. Este hecho la impactó tanto que hasta pensó en abandonar su carrera deportiva.

“Esta medalla es una respuesta a todos los que me insultaron y me dijeron que el judo no era cosa de monos, que el lugar de los monos era en una jaula, no en unos Juegos, que yo era la vergüenza de mi familia”, dijo este lunes Silva tras colgarse la medalla de oro. 

“No tenía kimono para entrenar, entonces mi profesor (Geraldo Bernardes) me dio uno que me quedaba grande, pero era el que tenía; ganaba todas las competiciones, pero mi familia no tenía dinero para pagarme los pasajes para que yo pudiera ir a competir, entonces mi profesor usaba su tarjeta de crédito para que yo pudiera ir”, contó la judoca, citado por DPA.

En 2013 conquistó el Mundial en su modalidad y logró el primer lugar en el ranking. Sin embargo, desde ese momento se fue en picada. “En 2014 caí mucho y quedé en quinto lugar; en 2015 caí en mi primera lucha. Es decir que no venía bien en las competiciones”, agregó.

“Aunque un sueño demore, se puede conseguir. Si se tiene fe, y se lucha, se puede realizar. Yo demoré cuatro años y hoy estoy aquí realizando mi sueño. Este año entrené mucho. Mi objetivo era representar bien a todo el pueblo brasileño. Aquí está la medalla”, finalizó la judoca brasileña.

Al proclamarse campeona olímpica en judo femenino en la categoría de menos de 57 kilogramos este lunes y dar el primer oro al país anfitrión, la brasileña Rafaela Silva se puso de rodillas y abrió sus brazos para saludar al público entusiasmado con su victoria.

La judoca no olvidó sus orígenes. “Nací en una comunidad que no me permitía plantearme muchos objetivos en la vida. Soy de Ciudad de Dios”“Empecé a practicar judo por diversión y ahora soy campeona mundial y olímpica”, destacó

Emocionada, Silva confesó que había entrenado “al máximo durante todo el ciclo olímpico”. “Salía de los entrenamientos llorando porque realmente deseaba esta medalla. Por suerte, trabajé lo suficiente como para conquistarla”.

Rafaela Silva llorando tras ganar la medalla de oro
Image captionHace 15 años el padre de Rafaela Silva la inscribió en un proyecto social de judo.
Rafaela Silva abrazada por el público
Silva subió se abalanzó al público, que aplaudía y gritaba tras su victoria.

La victoria de Rafaela Silva significa, además, la medalla número 20 del judo brasileño en la historia de los Juegos Olímpicos.

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