En Suiza,77% de población no quieren cobrar sin trabajar.¡No trabajo ,no cobro!

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Suiza : gente con mente  de Primer Mundo !

El 77% de los suizos rechazaron el referéndum que habilitaría al gobierno a dar a todos los ciudadanos un ingreso garantizado de 2.500 francos suizos (2.520 dólares). Votaron el pasado junio del 2016 este referéndum.

En Suiza no quieren cobrar sin trabajar

El plan habría permitido que los que ganan menos del mínimo vieran su salario incrementado, mientras que los que tienen trabajo recibirían el importe total. El ingreso hubiera sido incondicional y libre de impuestos, y habría reemplazado varios pagos de asistencia social.

La idea surgió de un grupo privado, pero el gobierno suizo se opuso a la iniciativa, diciendo que se habrían necesitado 25.000 millones de francos suizos al año para pagarlo, lo que tendría como resultado nuevos impuestos o recortes de gastos. El Consejo Federal y el Parlamento temían que “menos personas optaran por trabajar”.

El colectivo que lanzó la iniciativa indicó que haber obtenido un 23% de apoyo es positivo y consideró que “en esta etapa ha sido una victoria hacer conocer el concepto del ingreso mínimo universal”.

Suiza no es el primer país en debatir la idea de la renta básica, puesto que Finlandia también está considerando la posibilidad de desechar todas las prestaciones sociales y en lugar de eso pagar 10.000 dólares al año a cada finlandés.

Tristes resultados para los impulsores de la iniciativa que ha creado debate tanto en Suiza como fuera de ella. Este domingo, los suizos han rechazado con el 78% de los votos la iniciativa popular por una “renta básica incondicional (RBI)”, según los primeros resultados de la consulta divulgados por el Instituto GFS suizo.

El sueño de que el Estado pagara a cada ciudadano, durante toda su vida y con independencia de los ingresos que genere, se ha esfumado.

Lo intentaron por todos los medios, pero convencer al pueblo de los beneficios de la medida fue tan utópico como la medida en sí. Claude Longchamp, analista político de la televisión pública helvética ha explicado que desde el principio se veía que iba a ser un fracaso. “Lo realmente rescatable es el interés con que se ha seguido desde el extranjero esta iniciativa y las simpatías que ha creado, sin embargo, no pasa de ser una utopía”. En declaraciones a medios locales, Roland A. Müller, director de la Unión Patronal Suiza, se mostraba satisfecho con los resultados y ha alabado el “carácter razonable del pueblo suizo, era una iniciativa inviable, demasiado cara. Pero le parece válido el debate que se ha creado alrededor del tema dentro y fuera del país”.

Como parte de la campaña, los propulsores de la medida, regalaron billetes de 10 francos (nueve euros) en vez de repartir folletos, así intentaban explicar a la ciudadanía los beneficios. “Recibirla permitiría a la gente elegir su modo de vida, sin tener que preocuparse de cómo costear necesidades tales como el seguro médico privado obligatorio”, argumentaban los iniciantes.

Todos los grandes cantones del país han votado en contra. Zúrich (75%), Lucerna (82%), Grisones (82.2%), Valais (80,8%). Y fuera de las fronteras nacionales, uno de los países que más de cerca ha seguido esta jornada ha sido Alemania, donde la etiqueta de Grundeinkommen (Renta básica) ha sido tendencia durante toda la mañana.

Adriana Göhler, representante del partido de los Verdes de Alemania, se trasladó hasta Basilea para seguir de cerca los resultados ” la idea no es nueva, ya los verdes en Alemania habían jugado con la propuesta, en los años 60, de un sueldo básico y universal para así construir un mundo más social. La diferencia está en que en Suiza ha sido posible llevarlo a las urnas”, declaraba ante las cámaras. “Eso sí, es una pena el resultado”, dijo.

Los artífices la RBI, proponían que todo ciudadano que no ejerciera ninguna actividad lucrativa recibiera esa renta básica y que todo ingreso procedente de una actividad lucrativa, hasta el importe de la RBI, fuera sustituido por esta última. Para financiarlo, se retendría hasta el máximo del importe de la RBI sobre el ingreso por actividad lucrativa.

Como se explica en el portal de noticias swissinfo: “partiendo de la hipótesis de una RBI mensual de 2.500 francos (2.200 euros), una persona que ganara un salario de 1.500 francos recibiría 1.000 francos más gracias a la RBI, mientras que la suma total percibida por una persona con un salario de 2.500 francos permanecería invariable. En sentido contrario, a un salario de 6.500 francos le serían retenidos 2 500 de contribución a la caja de financiación de la RBI. El ingreso sería entonces de 4.000 francos a los que se añadirían los 2.500 de la RBI pagados por la Confederación. En suma, esa persona cobraría 6.500 francos”.

Lo mismo sucedería con las prestaciones de la seguridad social. Hasta el importe de 2.500 francos (2.200 euros) se habría sustituido por la renta básica, mientras que la parte que sobrepasara esa cantidad seguiría siendo abonada por la seguridad social.

De este modo, se calculaba que se cubrieran cerca del 88% de los costes de la RBI. Para el 12% restante se habrían debido encontrar otras fuentes de financiación.

Y desde la misma Basilea, el grupo independiente y artífice de la RBI se muestra satisfecho con el resultado. Prometen que seguirán trabajando para que algún día deje de ser utopía. Desde todos los partidos y fuerzas políticas están convencidos de que el debate seguirá, tal vez no bajo la forma de una mensualidad básica, pero sí desde el marco de la tecnificación y robotización del trabajo. La aprobación de una medida semejante habría sido una primicia mundial.

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