En ataque perpetrado por EEUU en el aeropuerto de Bagdad, muere jefe ejército iraní.

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EEUU mata al general iraní Soleimani en un ataque con drones en el aeropuerto de Bagdad ordenado por Trump

En los primeros meses del Irak que sucedió al fin de Sadam Husein, el entonces ministro del Interior deslizó una reveladora confesión a propósito de Abu Mahdi al Muhandis. Su inquebrantable lealtad y estrecha amistad con el general Qasem Soleimani le convertían en un miembro más de la fuerza de élite Quds, la unidad de los Guardianes de la Revolución iraní encargada de las operaciones en el extranjero.


El dirigente de la ‘Movilización Popular’ Abu Mahdi al Muhandis, en una imagen de archivo. REUTERS

Años después, en un documental manufacturado por la televisión estatal iraní, él mismo se presentó como “un soldado de Soleimani”.

Su vasallaje fue incondicional y duró hasta su último suspiro. Al Muhandis ha hallado la muerte a primera hora de este viernes junto a Soleimani cuando el vehículo en el que viajaban ambos fue reducido a un amasijo de hierros y fuego por un dron estadounidense en las inmediaciones del aeropuerto internacional de Bagdad, en un ataque de consecuencias aún impredecibles para una región en llamas.

“Fue un destacadísimo comandante paramilitar en Irak. Aunque su cargo oficial era el de vicelíder de ‘Hashid Shaabi’, era ‘de facto’ el comandante de la organización que desempeñó un papel clave en la derrota del Estado Islámico”, replica a EL MUNDO el reputado analista iraquí Hayder al Khoei.

En su mensaje de despedida, el Ministerio de Defensa iraquí le recordó como un “héroe mártir” caído junto a varios milicianos en “un ataque infame de EEUU”.

Su liquidación junto al hombre al que sirvió de escudero abre un tajo en Irak. “Su pérdida no será tomada a la ligera por muchas facciones de las fuerzas de Movilización Popular e incluso por el propio Gobierno iraquí del que formaba parte”, vaticina el analista local Mohamed Husein. “Simbólicamente es una gran pérdida. Quién lo reemplazará es una pregunta complicada”, admite Ayman al Tamimi en conversación con este diario.

Poco dado a las alocuciones públicas, Al Muhandis se dejó ver el martes por los aledaños de la embajada estadounidense en Bagdad, donde miles de milicianos sometieron a la legación diplomática a horas de asedio en represalia por los ataques aéreos estadounidenses que segaron la vida de 29 camaradas el pasado domingo. En su última declaración, el líder chií clamó a modo de pertubador epílogo: “La sangre de nuestros mártires no será derramada en vano. Nuestra respuesta resultará muy dura para las fuerzas estadounidenses en Irak”

https://www.elmundo.es/internacional/2020



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