El juicio y el plan de salvataje de Alberto Fernández para Cristina Kirchner

0
57
Juicio a Cristina Fernandez de Kirchner Lazaro Bez / jose lopez / julio de vido / carlos kirchner FOTOS FEDERICO LOPEZ CLARO

Mientras Cristina Fernández asistía a la primera jornada del juicio oral y público por beneficiar con la obra pública al empresario K Lázaro Báez, su inesperado compañero de fórmula presidencial, Alberto Fernández, empezó a dar pistas del plan político-judicial para intentar sacar a la ex presidenta del embrollo por la corrupción. También quedó claro, en ese contexto, que todo lo atinente a la defensa jurídica permanecerá en manos exclusivas de Carlos Beraldi. El abogado viene dando muestras de destreza. Logró demorar aquel mismo juicio. Debió comenzar en febrero. También ha sabido dilatar otro par de causas dramáticas para la familiar Kirchner: Los Sauces y Hotesur. En ambas están procesados Máximo, el diputado que goza de fueros, y Florencia, la joven enferma que permanece refugiada en La Habana. Existen sospechas sobre lavado de dinero.

Alberto F. sostuvo que Cristina logrará demostrar el infundio de las acusaciones sobre la obra pública. Habría en juego cerca de $ 46 mil millones. Pero omitió hablar, haciéndolo expreso, de Julio De Vido, José López y el propio Báez. Ellos estuvieron sentados escuchando la acusación en la sala principal de Comodoro Py. El ex jefe de Gabinete y ahora candidato tuvo siempre enormes diferencias con el ex ministro de Planificación. Las tuvo también Roberto Lavagna. La historia de esos años exhibe una constancia: cuando renunció en 2009 Alberto F. le recomendó a la ex presidenta, en una carta que nunca se difundió, que se desprendiera de De Vido. Cristina no le hizo caso. Es más, en una ocasión impidió con una advertencia severa que el mandamás de la obra pública se alejara de su Gobierno.

Cristina Kirchner dentro del juicio: se mostró incómoda, no soltó su celular y solo habló con su abogado

Mirá también

Cristina Kirchner dentro del juicio: se mostró incómoda, no soltó su celular y solo habló con su abogadoLo que tenés que saber hoy | Las noticias más importantes del día para leer en diez minutos

Aquella descripción permite ir delineando una –entre varias– de las razones por las cuales Cristina nominó a Alberto F. como candidato a presidente. No tiene el frente judicial enmarañado que posee ella por causas de corrupción. Deberá ser el encargado político, en tándem con Beraldi, de hacer zafar de tantas acusaciones a la ex presidenta y a sus hijos. El problema de los ex funcionarios correrá por otro andarivel.

Tal pretensión detonó algunos gestos simbólicos. Cristina desistió de sentarse en la primera fila junto a Báez, De Vido, López y otros implicados. Las imágenes la mostraron siempre en las últimas filas, ladeada únicamente por su abogado defensor.

Tampoco pareció casualidad que Alberto F., embarcado en una de las tareas que le fue encomendada, no apareciera por Comodoro Py. Su regreso desde Santa Cruz en horas de la mañana no sonó a justificación creíble. Quizá trató de evitar mezclarse con el núcleo de talibanes K que hicieron el acompañamiento a la ex presidenta. Tampoco hubiera sido el escenario adecuado para un dirigente cuya misión global consiste en ofrecer moderación de la cual carece el kirchnerismo. Alberto F. sólo concurrirá a los tribunales cuando deba testimoniar en favor de Cristina. Aparecer ahora mismo, tal vez, hubiera dañado prematuramente el impacto y la expectativa que produjeron su designación.

La dura acusación contra Cristina, punto por punto

Mirá también

La dura acusación contra Cristina, punto por punto

Aquella defensa no le resultará políticamente sencilla. De hecho, para comenzar a ejecutarla se olvidó de la moderación. Hace varios días atropelló a jueces y camaristas federales que intervinieron en varias causas que afectan a Cristina. Les advirtió que deberán a futuro “explicar las barrabasadas que escribieron para quedar bien con el poder de turno”. Mal presagio si las elecciones lo depositaran finalmente en la Casa Rosada. En las últimas horas insistió. Sostuvo que muchas sentencias contra la ex presidenta deberán ser revisadas. Una atribución que corresponde a las máximas instancias judiciales. No al Poder Ejecutivo. Salvo que presuma conservar el nivel de dependencia de los jueces con la política que él mismo cuestionó durante el segundo período de Cristina. Ahora le adjudica el vicio a Mauricio Macri.

Los primeros movimientos de Alberto F. estuvieron orientados en dos direcciones. Primero, contentar a la ex presidenta con una visita a Santa Cruz. Allí compartió un encuentro con Alicia Kirchner. Visitó el mausoleo de Néstor. Recibió una estatuilla del ex presidente de manos de Rudy Ulloa Igor, el ex chofer de los Kirchner. Procesado por el escándalo de los “cuadernos de las coimas”.

Roberto Lavagna cerró filas con el socialismo, el GEN y los radicales díscolos antes de negociar con el PJ Federal

fuente clarin.com

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.