Alfredo Zitarrosa Inolvidable 80años

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Alfredo Zitarrosa : Biografia

(Santiago Vázquez, 1936 – Montevideo, 1989)

Cantante y compositor uruguayo, considerado uno de los más reconocidos representantes de la canción popular y de protesta de Latinoamérica.

Cantante, compositor, folclorista, periodista, poeta, escritor.

Alfredo Zitarrosa (Foto: Armando Sartorotti)

Mucho antes de que se transformara en una de las personalidades más significativas de la canción latinoamericana, desempeñó diversos oficios: fue locutor en Radio Ariel, actor teatral, periodista y poeta. En 1959, obtuvo el Premio de Poesía concedido por la Intendencia de Montevideo con su libro Explicaciones, que nunca quiso publicar.

Hijo natural de Jesusa Blanca Nieve Iribarne, que con 19 años lo dio a luz en el hospital Pereira Rossell de Montevideo, fue anotado como Alfredo Iribarne.

A poco de nacer, en circunstancias especiales,  su madre lo dio a criar al matrimonio compuesto por Carlos Durán, hombre de varios oficios, y Doraisella Carbajal, empleada en el Consejo del Niño. Pasó entonces a ser Alfredo Pocho Durán. Con esa pareja vivió en diversos barrios de la capital uruguaya y luego, entre 1944 y fines de 1947, se trasladó al pueblo de Santiago Vázquez, con frecuentes visitas a la campaña cerca deTrinidad, capital del departamento de Flores, de donde era oriunda su madre adoptiva. Se ha señalado que esta experiencia infantil lo marcó para siempre, dado que en su repertorio resalta la inclusión mayoritaria de ritmos y canciones de origen campesino, fundamentalmente milongas.

Regresó con su familia adoptiva por breve tiempo a Montevideo, para luego, al comienzo de su adolescencia, pasar a vivir con su madre biológica y el esposo de esta, el argentino Alfredo Nicolás Zitarrosa, quien a la postre le daría su apellido, y su hermana recién nacida, en lo que hoy es Ciudad del Plata (anteriormente Rincón de la Bolsa), en el km 29,5 de la vieja ruta a Colonia, departamento de San José. Afincado allí, cursaba el liceo en Montevideo, adonde finalmente se trasladó en su temprana juventud. Vivió primero con el matrimonio Durán y luego en la pensión de la señora Ema, sita en la calle Colonia esquina Médanos (hoy Barrios Amorín), para ocupar después la famosa buhardilla de la casa que funcionaba también como pensión y era propiedad de Blanca Iribarne, su madre, ubicada en la calle Yaguarón (hoy Aquiles Lanza) 1021, enfrente de la plaza que actualmente lleva su nombre y a la vista del Cementerio Central. Trabajó, entre otros menesteres, como vendedor de muebles, de suscripciones a una sociedad médica, de oficinista y en una imprenta. Tiempo después recordaría con especial afecto al que fuera su primer empleador, un tal Pachelo, que le fue presentado por uno de sus compañeros habituales de viaje en sus traslados diarios a Montevideo, durante la época liceal.

Se inició en las lides artísticas en 1954, como locutor de radio. Incursionó como presentador y animador, libretista e informativista, e incluso como actor de teatro. Fue también escritor, poeta y periodista. En esta última actividad, se destacó su labor en el semanarioMarcha.

Debutó como cantor popular junto a César Calvo y Martín Torres en 1961, iniciando una carrera artística marcada por sus numerosas variaciones de la milonga, su género preferido. Pese al carácter universalista de su compromiso político, no creía en las canciones universales, y toda su capacidad de creación se nutrió de la singularidad de su país.

Carnet Socio_Asociación de radiotelefónicos_1962

Desde esta perspectiva estética, creó canciones imperecederas, como Guitarra negra, Adagio en mi país, El violín de Becho, El candombe del olvido y Canto de nadie. Sus canciones fueron prohibidas tras el golpe militar de 1973, tras el que inició su exilio, primero en España, y luego en México, donde compuso gran parte de sus obras tardías. En 1984 volvió a Montevideo, donde una multitud llenó la rambla para recibirlo. En 1988 publicó su único libro de cuentos, Por si el recuerdo.

Alfredo Zitarrosa nació en Montevideo, Uruguay el 10 de marzo de 1936, muriendo en la misma ciudad el 17 de enero de 1989. Cantor, autor y poeta una de las figuras más representativas de la cultura popular uruguaya; un  latinoamericano de reconocida trayectoria .Prohibido desde el año 1971 por sus convicciones políticas, deberá auto exiliarse en 1976 en Argentina siguiendo luego por España, México y Venezuela.
Por donde pasó dejó su marca; su mensaje como un verdadero embajador de la cultura en cada una de sus canciones .Humanista, defensor del pensamiento Bolivariano y Artiguista y un gran libertario. Dice W. Benavidez : Zitarrosa es “un hombre  renacentista, atento a todo aquello que significa cambiar la vida”. El poeta Saúl Ibargoyen lo define como “un hombre y un artista con la magia de crear luz de donde sólo hay tinieblas”. Fue un militante  de  los derechos de los artistas nacionales y de la producción de ellos que tenían que ver con el sentir nacional. Participa  activamente de diversos festivales internacionales, como representante de la lucha a favor de la libertad del pueblo uruguayo y de otras naciones oprimidas por gobiernos fascistas, y como referente ineludible del canto popular uruguayo y latinoamericano.
Vivió gran parte de su infancia en una zona rural del país hasta su adolescencia, que seguramente lo marcará en lo que luego será su repertorio de canciones influenciadas e identificadas con el entorno que lo rodeó durante esos años de vida. Viviendo nuevamente en Montevideo trabaja en diferentes oficios llegando a desempeñarse como locutor radial y ya en esa época escribía teniendo publicaciones en el semanario ”Marcha”.Escribe poemas, cuentos, entrevistas y gana el Premio Municipal de poesía en 1959 por su libro inédito “Explicaciones”.
Su debut como cantor profesional en Montevideo fue en el auditorio del SODRE en 1964 y su primer disco publicado “Canta Zitarrosa” marca un camino de difusión de la música nacional de este género en su país. Este fue el comienzo de su prolífera y excelente carrera. Zitarrosa dudaba de sus condiciones pensando que no había nacido para el canto y citaba a Gardel como el real cantor.
Entre su trabajo estaba el de escribir lo que entendía como su oficio de ser cantor en el periódico “Ya” y en el exilio continúa con éstas publicaciones en el “Excelsior” en México.

Zitarrosa _Agosto 1970_

“Fuera de la faz técnica, entonces, de este trabajo particular que es el cantar, aquella circunstancia feliz de “la comunicación” directa que ha de producirse entre un  buen cantor y sus oyentes viene condicionada por el medio social en que se produce, y en su momento adquiere un carácter testimonial, tiene un significado cultural preciso:este cantor y esto que canta son un producto cultural aceptable para el medio”.Lo que es más, un cantor y su repertorio han de ser “necesarios”, o no sirven a sus fines. (Publicado en “Ya” en junio de 1970).

“Una canción de protesta no es más necesaria que una canción de amor, si ésta es necesariamente más bella que la canción rebelde, mientras que     la rebeldía se someta de buen grado –en tanto canción- al rigor de la norma estética .Aunque no han de confundirse “estética” y “estilo”, lo que cierto es que de todas maneras un cantante de “estilo” está más cerca que otro de lograr  un hecho estético al cantar…………………

Casi siempre  y aún dejando aparte los contenidos posibles de su canción, el cantante “de estilo” llega mejor a su auditor. Este fenómeno también es de orden social y obedece a leyes dialécticas.( Publicado en “Ya” junio de 1970.)

“La canción popular, lo mismo que el idioma, es una “herramienta de trabajo”. Tan apta para su servicio específico como cualquier otra herramienta posible.¿Y cual es su utilidad? La de “comunicar” ciertos contenidos, en condiciones ideales de tránsito .Desde aquí hasta allá, el camino más corto es la línea recta. Si tal canción llena ese requisito, ya es un mensaje, tiene un destino inmediato. Si ese mensaje es “memorable”, es porque la poesía y la música trabajan a favor. Aunque ambas no sean ajenas al hombre .Bien al contrario, en la “perdurabilidad” posible de una canción, van implícitos todos los esfuerzos de la humanidad para ocupar ese lugar innominado, que yo le llamaría la gozosa certidumbre de ser un hombre entre los hombres. (Publicado en “Ya” julio l970).

Alfredo y su hija Serena.

“En primer lugar creo saber cuales son mis aptitudes como cantor y hasta dónde llegan; con certeza mayor o menor, en todo caso al menos sé muy bien cuáles son mis limitaciones. Ciertamente y casi como una consecuencia de esto, nunca estuve conforme con lo que hago. No es la primera vez que lo digo, por lo tanto a nadie le va a sorprender. Pero también debo decir que me he esforzado lo necesario para aprovechar mejor aquellas aptitudes y superar mis limitaciones naturales, o por lo menos alguna…..”(Publicado en el “Excelsior”, México 1980).

Desde 1965 hasta 1988 grabó aproximadamente cuarenta discos de larga duración en diferentes países, fundamentalmente en  Uruguay y Argentina. Recibió en vida una gran cantidad de premios y distinciones, y durante su exilio en México a pesar de que él mismo se reconoce como el menos creativo por el dolor que le produce el desarraigo, graba y edita varios discos en España, México y Venezuela.

 En 1983 se levanta la prohibición de su canto en Argentina, pasa a vivir en Buenos Aires y así va acercándose al Uruguay. Regresa a Montevideo el 31 de marzo de 1984 donde una multitud lo espera y viva, diciendo él que fue “la experiencia más importante de su vida”.

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Llegada del exilio de Alfredo Zitarrosa. 31 de marzo de 1984

Poco después, al pasar por Bolivia de regreso a Uruguay, realizó varios programas en Radio Altiplano de la ciudad de La Paz. Debutó posteriormente en Montevideo, en 1965, en el Auditorio del SODRE (Servicio Oficial de Difusión Radioeléctrica). Su participación en este espacio le sirvió de peldaño para ser invitado, a principios de 1966, al ya reconocido Festival de Cosquín, en Argentina, al que volvió en 1985.

Desde el principio, se estableció como una de las grandes voces del canto popular latinoamericano, con claras raíces de izquierda y folclóricas. Cultivaba un estilo contenido y varonil, y su voz grave y un típico acompañamiento de guitarras le dieron su sello característico.

Adhirió al Frente Amplio de la izquierda uruguaya, lo que le valió el ostracismo y finalmente el exilio durante los años de la dictadura. Sus canciones estuvieron prohibidas en Uruguay desde el año 1971, y más tarde en Argentina y Chile, durante las dictaduras que gobernaron esos países. Vivió entonces, sucesivamente, en Argentina, España y México, a partir del 9 de febrero de 1976.

Levantada la prohibición de su música, como la de tantos en la Argentina luego de la Guerra de Malvinas, se radicó nuevamente en Buenos Aires, donde realizó tres memorables recitales en el Estadio Obras Sanitarias los primeros días del mes de julio de 1983. Casi un año después volvió a su país.

En 1988 edita por primera vez su obra literaria en el libro de cuentos “Por si el recuerdo”.

En 1989,el cantautor uruguayo Alfredo Zitarrosa.

Fallece a causa de una peritonitis derivada de un infarto mesentérico,en 1989.

 

 El17 de enero de 1989 un pueblo, una comunidad  latinoamericana, la comunidad hispano y tantos otros países, lloran. Muere ALFREDO ZITARROSA.

Anécdotas y Expresiones

Debutó profesionalmente como cantor el 20 de febrero de 1964, en Perú. Forzado por las circunstancias y un poco fortuitamente, participó en un programa que se emitía por el Canal 13, Panamericana de Televisión, comenzando así una carrera que nunca se interrumpiría. Zitarrosa relató así su experiencia:

No tenía ni un peso, pero sí muchos amigos. Uno de ellos, César Durand, regenteaba una agencia de publicidad y por sorpresa me incluyó en un programa de televisión, y me obligó a cantar. Canté dos temas y cobré 50 dólares. Fue una sorpresa para mí, que me permitió reunir algunos pesos

Alfredo Zitarrosa
Rindió homenaje al mismo Carlos Durán, que había sido, entre otros oficios, policía (‘milico’, en el lenguaje popular) por necesidad, dedicándole uno de sus temas más emblemáticos, la Chamarrita de los milicos. Él lo explica de esta manera: “(…)Fue escrita de un tirón en la mesa de un bar de Bvar. Artigas y 18 de julio, el 27 de enero de 1970. Ese día había nacido mi hija Carla Moriana y yo sentía que le estaba escribiendo al que no pudo ser su abuelo, mi padre adoptivo, Carlos Durán, quien siendo hijo de coronel‘colorado’, había terminado de ‘milico’ en los años 40. Pobres como éramos, yo recuerdo el gran revólver de mi padre, descargado, que él guardaba en un cajón del ‘trinchante’, después de quitarse ‘las correas’, cada noche o cada mañana, según las guardias. Las balas, siempre separadas, olían a todas las cosas que allí guardaba mamá. Yo no podía imaginarme de qué modo se abrían, ni qué demonios tendrían adentro que eran tan peligrosas. Pero eran, esas balas y ese revólver, el lujo subalterno de aquella humilde casa, una prenda del Estado -así me decían- que mi padre portaba como una penitencia no exenta de cierto orgullo vacilante.”

“…..Me emocionan los niños. Últimamente más que antes, no sé porqué, será porque mis hijitas ya están crecidas ¿no?, y están en la edad en la que uno empieza a preguntarse por ellas como seres humanos, que ya no dependen tanto de uno, sino que ya tienen su propio mundo, se formulan sus propias preguntas, acuden al padre y a la madre con propósitos concretos, con objetivos propios. En esta etapa de mi vida me emocionan…yo diría en primer lugar los niños. Pero me importa todo ¿te das cuenta?…Pero los humildes, la gente que sufre en general, la gente de abajo,  los enfermos…” (Zitarrosa entrevistado por Pedro Espinosa en Buenos Aires, 1976.)

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“Al primero nos obligaron a conocerlo desde el liceo. Era cegado y recorría poblados, villas y ciudades, recitando sus libros que tenían dos siglos de separación. Este se llamaba Homero. Luego, una larga teoría de rapsodas, juglares, etc. Mucho tiempo después, en los pagos de Zitarrosa aparece  el payador, bohemio y trashumante, sin más oficio que tocar la guitarra y cantar. Hombre muy bien recibido en las estancias y llamado el poeta. Ahora tenemos cantores, inteligentes y cultos, que saben mirar alrededor y cantar lo que ven; personalmente, separo a Zitarrosa por su talento y por su envidiable capacidad de llegar al público y hacerlo sentir. Ya lo dijo Machado…. “Que más quisiera que escribir para el pueblo”. ” (Juan Carlos Onetti)

Volvió a su país, donde tuvo una histórica y masiva recepción el 31 de marzo de 1984, la que fue descrita por él mismo como «la experiencia más importante de mi vida»

Alfredo Zitarrosa (de lentes) integraba un Jurado de lujo junto al Maestro Rubén Lena, Tabaré Arapí, Héctor NumaMoraes y Nacho Suárez, entre otros.

Entre las canciones que se convirtieron en grandes éxitos figuran Doña Soledad, Pa’l que se va, Crece desde el pie, Recordándote, Stéfanie, Adagio en mi país, Zamba por vos, El violín de Becho y el poema por milonga Guitarra negra.

Como poeta, fue galardonado por la Intendencia de Montevideo con el Premio Municipal de Poesía de 1959, por el libro Explicaciones, que nunca quiso publicar.

En gran parte de sus canciones pone de manifiesto, también, su conocimiento del campo y el medio rural, adquirido durante su infancia en sus frecuentes visitas a los hermanos de su madre adoptiva, particularmente su tío José Pepe Carbajal. Dijo él al respecto:“Todas las vacaciones, en el tiempo de verano, yo me iba al centro mismo del país, a la ciudad de Trinidad, capital del departamento de Flores, que -tal vez- es el más atrasado de estos departamentos del interior del país; una zona eminentemente ganadera, de grandes latifundios (…) Allí yo he pasado los tres meses de verano, desde que recuerdo hasta los 12 años, desde muy pequeño hasta los 12 años. Allí, claro, aprendí todo lo que sé del campo, aunque más tarde viviera en el campo también, pero ya de adolescente. Aprendí a montar a caballo, a ordeñar; cosas del campo… a cazar”.

Homenaje

FUNDACION ZITARROSA

La Fundación fue creada con la Misión de mantener viva la presencia de Alfredo Zitarrosa en su dimensión humana, promoviendo su figura y su obra, y colaborando en la protección de éstas.

Colabora también, con el mantenimiento y la preservación de su legado, con especial atención a su archivo documental y personal, por ser parte fundamental del patrimonio cultural uruguayo, y referente de su identidad

SALA ZITARROSA

La Sala Zitarrosa es un espacio cultural ubicado en la Avda. 18 de julio 1012, Montevideo, Uruguay. Lleva el nombre en homenaje a Alfredo Zitarrosa uno de los principales exponentes de la música popular uruguaya.

 

Fuentes :

Ediciones de la Banda Oriental. 2001,2002)

http://www.biografiasyvidas.com/biografia/z/zitarrosa.htm

http://uruguayeduca.edu.uy/

http://www.pagina12.com.ar/

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