80 % de las personas con SARS-CoV-2 solo presentan síntomas leves o son asintomáticas y pueden contagiar hasta 256 personas.

0
35

Al menos 239 científicos en 32 países publicaron una carta abierta dirigida a la Organización Mundial de la Salud (OMS), en la cual aseveran que el SARS-CoV-2, responsable de la COVID-19, se propaga por el aire.

Según este mensaje, publicado en la revista Clinical Infectious Diseases, científicos de Australia y Estados Unidos señalaron algunos estudios que comprobaron la liberación del nuevo coronavirus al exhalar, hablar y toser en microgotas capaces de permanecer en el aire.

Esto, desde la perspectiva de los científicos, prueba que las personas en lugares cerrados podrían estar en mayor riesgo de ser infectadas de lo que se pensaba previamente. Por ello, instaron a la OMS a revisar sus recomendaciones para evitar nuevos contagios de la COVID-19.

La OMS afirma que el SARS-CoV-2 se propaga a través de gotas grandes al respirar, especialmente cuando las personas poseedoras de este virus tosen o estornudan. Por ello, ha descartado la posibilidad de que su transmisión se dé a través del aire, con excepción de ciertos procedimientos médicos de alto riesgo.

En particular, la doctora Benedetta Allegranzi, líder técnico en el control de infecciones de la OMS, ha explicado que la evidencia de la propagación del virus por aire no era convincente.

“Especialmente en los últimos meses, hemos estado afirmando varias veces que consideramos que la transmisión aérea es posible, pero ciertamente no está respaldada por evidencia sólida o incluso clara. Hay un fuerte debate sobre esto”, señaló.

Los científicos signantes de la carta establecieron que el nuevo coronavirus es transmitido por el aire y es capaz de infectar a las personas cuando se inhala, ya sea por medio de grandes gotas que se elevan por el aire después de un estornudo, o bien, por medio de gotas exhaladas mucho más pequeñas que pueden desplazarse dentro de una habitación.

Foto Covid /Pizabay Mohamed Hassan
Laboratorio médico
© SPUTNIK / EVGENY SAMARIN
Una persona asintomática de coronavirus puede contagiar a 256 en un mes

De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en relación al comportamiento del COVID-19, alrededor del 80% de las personas con SARS-CoV-2 solo presentan síntomas leves o son asintomáticas.

“De tal suerte que esas personas [infectadas con el SARS-CoV-2], en muchas ocasiones no saben que son portadoras del virus, pero son puntos de contagio y cada una de estas personas, si no se aísla correctamente, puede infectar a 256 personas más en un mes”, explicó Margarita Teresa de Jesús García Gasca, rectora de la UAQ, en conversación con Sputnik.

Según detalló García Gasca, quien también colaboró en la investigación, el proyecto comenzó a desarrollarse desde el 1 de abril y finalizó el 11 de mayo. Durante este tiempo, se aplicaron 3.300 pruebas RT-PCR de punto final a personas mayores de 18 años

Si bien, la prueba RT-PCR detecta y amplifica una parte específica del patógeno —en este caso, del SARS-CoV-2—, la OMS recomienda alternarla con pruebas de detección rápida como la tradicional PCR para examinar su precisión diagnóstica.

No obstante, para efectos de este tipo de investigación, puntualizó García Gasca, es posible utilizar la prueba RT-PCR, pues permite detectar la proteína N (nucleocápside) del virus en personas asintomáticas o con síntomas leves.

En este sentido, añadió que la idea de la primera fase del proyecto de la UAQ consistió en identificar a las personas que son portadoras del SARS-CoV-2, pero que no lo saben, con el fin de “cortar la cadena de contagio”.

“Encontramos en esta muestra, 276 personas portadoras que fue posible, en su mayoría, aislar. (…) Si estas personas se aislaron adecuadamente, pudimos haber evitado 70.000 contagios“, expuso en relación a los resultados de la investigación.

Cerca de 100 voluntarios —entre personal administrativo, estudiantes e investigadores— trabajan en un proyecto múltiple asociado a la investigación del SARS-CoV-2, el virus que causa la enfermedad de COVID-19, para contribuir al desarrollo científico del país durante la pandemia.

En la primera fase del proyecto se buscaba identificar el nivel de contagio de las personas asintomáticas y actualmente están desarrollando una técnica que permita detectar anticuerpos en pacientes recuperados. De esta forma, el equipo de trabajo de la UAQ, señaló García Gasca, busca generar “técnicas propias, no solamente importadas, técnicas de origen mexicano que nos permitan avanzar en esta pandemia y de aquí para adelante”.

Por otro lado, expresó que trabajos como los que se desarrollan en la UAQ pueden ayudar a tomar mejores decisiones en materia de salud pública en lo que concierne al monitoreo del SARS-CoV-2.

“Tomar las decisiones en función de cómo reincorporarnos a nuestras actividades cotidianas, pues tendrá que ver con cuántas personas ya cuentan con una inmunidad y tomar las previsiones para las que no tengan inmunidad”, señaló.

Con información de mundo.sputniknews.com/salud

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.